Navarra concentra el mayor porcentaje de personas en itinerarios de inserción del Estado

Published On: 04-08-2026

Un informe elaborado por la UPNA con el apoyo de EINA concluye que el modelo navarro de empresas de inserción es un referente estatal por su diversidad de actividades, implantación en el territorio y por ser un activo económico para nuestra comunidad

Un informe elaborado por la Universidad Pública de Navarra destaca la fortaleza y singularidad del modelo navarro de Empresas de Inserción, que ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años y se ha convertido en un referente estatal concentrando cerca del 5 % de todas las personas en itinerarios de inserción de España, muy por encima de su peso poblacional.

El informe ha sido presentado por EINA, la asociación que representa a la totalidad de las empresas de inserción de Navarra y que ha promovido esta iniciativa, en una reunión con la directora gerente del Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare (SNE-NL),  María Esther Fernández Razquin y la directora del Servicio de Fomento del Empleo y  Servicios a Empresas del Gobierno de Navarra, Eva Ontoria.

Las Empresas de Inserción de Navarra atraviesan uno de los momentos de mayor crecimiento de su historia y se han consolidado como un instrumento estratégico para combatir la exclusión social. Así lo concluye el informe “Diagnóstico y Análisis Interno y Externo de las Empresas de Inserción Social de Navarra”, elaborado por Cristina del Río, Ferdaous Zouaghi y Teresa García Marco investigadoras del Departamento de Gestión de Empresas de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y del Institute for Advanced Research in Business and Economics (INARBE).

El estudio pone de manifiesto que las Empresas de Inserción no solo generan oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad, sino que constituyen también un activo económico para Navarra. Entre 2018 y 2024, el número de empresas que participan en el Balance Social pasó de 7 a 17, mientras que el empleo creció de 352 a 576 personas y las personas trabajadoras en inserción aumentaron de 184 a 396, un incremento del 115 %. En el mismo periodo, la facturación prácticamente se triplicó, pasando de 3,86 a 10,71 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 177 %.

Así, el informe destaca el retorno económico generado para las administraciones públicas mediante impuestos y ahorro en prestaciones sociales, ya que el 72 % de las personas trabajadoras en inserción procedía de situaciones vinculadas a rentas mínimas. En este sentido las Empresa de Inserción amplían las oportunidades de aquellas personas perceptoras de rentas mínimas que, con el acompañamiento adecuado, están preparadas y desean incorporarse de forma gradual al mercado laboral ordinario.

Un modelo diverso que crece y funciona

Una de las claves del modelo navarro es que sus empresas desarrollan su actividad en una amplia variedad de sectores económicos. A los ámbitos tradicionales, como limpieza, jardinería, mantenimiento, catering, hostelería o construcción, se suman actividades vinculadas a la economía circular —como la recogida y reciclaje textil o de enseres—, además de agricultura ecológica, cuidados o diseño gráfico entre otros.

Esta diversificación constituye una de las principales fortalezas del modelo, al permitir ofrecer oportunidades laborales adaptadas a perfiles muy distintos y responder a demandas reales del mercado, combinando actividad económica e inclusión social.

Por otro lado, el informe identifica otra característica diferencial del modelo navarro: su fuerte implantación territorial.

Desde 2020 el número de Empresas de Inserción prácticamente se ha duplicado y una parte muy significativa de ese crecimiento se ha producido fuera de los grandes núcleos urbanos. Así, en torno al 40 % de las Empresas de Inserción navarras están ubicadas en municipios de menos de 10.000 habitantes, frente al 10% de Euskadi, el 8,3% de Galicia o el 1,6% de Cataluña, y a la práctica ausencia de EI rurales en otros territorios. Además, tres de cada cuatro de estas empresas rurales desarrollan su actividad en localidades de menos de 5.000 habitantes.

El estudio subraya que esta alta implantación territorial, convierte a las Empresas de Inserción en agentes de empleo e inclusión también en territorios con menor densidad de población y mayores riesgos de despoblación.

 

La paradoja navarra

Uno de los principales hallazgos del estudio es la denominada «paradoja navarra». Aunque Navarra registra la tasa de desempleo más baja de España, el riesgo de pobreza y exclusión social ha aumentado en los últimos años. La tasa AROPE —el principal indicador europeo para medir la pobreza y la exclusión social— pasó del 14,5 % en 2022 al 18,3 % en 2024, lo que supone más de 26.000 personas adicionales en riesgo de pobreza o exclusión. Además, las mujeres representan el 60,72 % del desempleo registrado en Navarra.

El informe concluye que el crecimiento económico y la creación de empleo, por sí solos, no garantizan la inclusión social. La pobreza laboral, el encarecimiento de la vivienda y las dificultades que afrontan determinados colectivos por factores como la edad, el origen, el nivel educativo, el género o el desempleo de larga duración generan situaciones de exclusión que el mercado laboral ordinario no puede resolver por sí mismo.

Como destacan las investigadoras, es aquí donde las Empresas de Inserción desempeñan un papel estratégico, ofreciendo itinerarios personalizados que facilitan el acceso al empleo a personas con mayores barreras de inserción. En este contexto, EINA colabora con el Servicio Navarro de Empleo (SNE-NL) mediante una asistencia técnica orientada a contribuir al desarrollo del Plan de Empleo de Navarra 2025-2028.

El informe completo puede consultarse en: https://www.einavarra.org/wp-content/uploads/2026/07/Informe-diag-EIS-navarra.pdf